29 feb 2012

Que conozco de sobra como se oculta tu labio superior al sonreír.
Como escondes tus manos, avergonzado,si me paro a mirarlas.
Tu caminar alegre, la forma de subirte los pantalones.
Tu forma de dormir, que a veces ríes en sueños.
La forma en que te colocas el cigarrillo entre los dedos.
El punto exacto de tu costado que vuelve tu piel de gallina.

Que conozco de sobra el número de tus zapatos, la talla de tu jersey.
Las zonas que te causan carcajadas.
El número de tus cicatrices y sus historias.
Como sabe una cerveza en tus labios.
Tu manía del menta-poleo después de comer.


Que conozco tus debilidades y tus fortalezas.
Las palabras que te animan cuando estás triste.
Que cantas cuando cocinas, cuando trabajas.
La cara exacta que pones cuando te enfadas.
Tus ojos por la mañana.
La intensidad de tus abrazos.


Y que adoro que te escondas por la casa para asustarme, mirarte mientras te duchas, que nos emborrachemos y bailemos por el salón, que cocinemos el uno para el otro, que me acaricies la pierna mientras conduces, tus enfados si algún día no te presto demasiada atención, cuando me coges de la mano y acabas imitando a un chimpancé, que compartamos cigarros, cervezas y cama. Enseñarte dónde está marte, sacarte de quicio con mis despistes, que me pagues el cine y guardes las entradas. Que los sábados no me des de desayunar,vayamos de cañas y que te sorprendas cuando empiezo a marearme. Que me llames lechuga. La forma en que me demuestras que esta vez es de verdad.
Adoro y odio verte la mirada antes de caer.
Morderte la cara, escribirte bien entrada la madrugada.